Lo que es realmente dificil de aceptar (por lo menos para los occidentales) es vernos reducidos a desempenar un impotente papel de observadores pasivos en el que solo podemos sentarnos a ver como nos llega nuestro destino.
Solo les pedimos que no se olviden de nosotros.
Pensemos, por ejemplo, en la mujeres busca hombre panama casa sostenible del ejecutivo rico y con conciencia ecologica, ubicada en algun valle aislado cerca de un bosque y un lago, dotada con energia solar, que usa desechos como abono, con ventanas abiertas a la luz natural, etc.Gente abandonada a su suerte que después de huir de la violencia ha acabado en la esquina del mundo que nadie quiere mirar.Cansados como estábamos intentamos dormir, pusimos los sacos y nos metimos dentro aún con el insoportable pareja busca hombre vivavisos calor que hacía solo el hecho de tener contacto con el colchón era algo impensable.Por eso es que el cafe tiene tan buen sabor.La realidad es un parking a reventar, gente para aquí y para allá y basura por todos lados (muchísima basura).A traves de nues- tro programa Planeta Compartido de Starbucks, compramos mas cafe de Comercio Justo que cualquier otra compania en el mundo, con lo cual nos aseguramos que los cultivadores del grano obten- gan un precio justo por su trabajo.La ruta aceptada para llegar a Isla Barú es mediante lanchas cargadas de turistas que salen del puerto turístico por supuesto dentro de las murallas, de allí, dentro de su mundo Disneyland te llevan en lancha motorizada a Isla Barú.El costo de construir una casa como esa (no solo el financiero, sino en general para el medio ambiente) la hace prohibitiva para la gran mayoria.El problema es que la naturaleza definitivamente no es sostenible sino un loco proceso de produccion de desechos en el que, algunas veces, estos desechos se exaptan, se usan en algunas auto-organizaciones emergentes locales (como es el caso del uso que hacen los humanos del.A la fecha, los compromisos de financiacion asumidos por Ethos Water ascienden a mas de 6,2 millones de dolares.Llegamos de noche, esto nunca nos suele ir bien.Después de la conversación con el tipo adorable del puestito de cerveza tomamos un mototaxi por.000 pesos, subidos en la moto es cuando tienes el placer de ver la realidad de la ciudad.Pero tambien existe la forma opuesta de la negacion: Se muy bien que en realidad no puedo ejercer ninguna influencia sobre el proceso que puede llevar a mi aniquilacion (como la erupcion de un volcan pero es demasiado traumatico aceptarlo, asi que no puedo resistir.Incluso besarse seria bueno para la salud.Ya es una cierta experiencia cultural, la experiencia de un estilo de vida saludable y ecologico.Usted ya es parte de una etica del cafe. Todo es genial y fantástico De día te das unas vueltas en carruaje, de noche vas a a buscar putas y heroína, porque para eso van muchos turistas a Cartagena.Este curioso incidente es indicativo de los dilemas del consumismo en la actualidad.Bill Gates se imagina que la forma de ayudar a los africanos pobres es suministrandoles una bomba de agua sencilla, mientras que, en realidad, los africanos pobres seguramente la decorarian con todo tipo de adornos kitsch.No debemos temer hacer una denuncia de la idea misma de sostenibilidad, el gran mantra de los ecologistas de los paises desarrollados, como un mito ideologico basado en la idea de una circulacion auto-contenida en la que nada se desperdicia.
No el problema no es Cartagena, el problema somos nosotros que lo permitimos.
Hay algo enganosamente reconfortante en la rapidez con la que estamos dispuestos a asumir la culpa por las amenazas al medio ambiente: nos gusta ser culpables porque, si somos realmente los culpables, todo depende de nosotros, tenemos en nuestras manos el control de la catastrofe,.




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